- Para José Guarnizo una buena crónica debe tener los siguientes elementos:
- El contexto del personaje es fundamental pues si el cronista no lo toma en cuenta simplemente no habrá historia. Los diálogos con los protagonistas le darán una mirada más profunda de los hechos que está investigando.
- Los temas son muy diversos no necesariamente tienen que ser de actualidad pero si tienen que generar algo en la gente, tienen que tocar las emociones del lector.
- Usar los cinco sentidos es vital y la escucha es el más importante de ellos: hay que escuchar lo que me dice, lo que no me dice y lo que no quería decir pero se le saló.
- El lenguaje debe ser sencillo, ameno. No hay que buscar tanta retórica en el texto.
- La lectura brinda un gran avance a la hora de escribir, entre mas lea mas bagaje cultural tiene y sus textos tendrán mayor calidad.
- Los datos le dan el toque periodístico y la credibilidad a las crónicas.
- Es importante tener una hoja de ruta para el trabajo a realizar.
- El trabajo de campo hace la crónica, es muy diferente haber vivido lo que se está escribiendo a que se lo cuenten de segunda mano. Las intenciones deben estar siempre claras en el tratamiento con los personajes, hay que acercarse a ellos y hacerlos sentir cómodos para que cuenten los sucesos que nos interesan.
2. El otro Tévez – Nahuel Gallota (Arg.)
Escogí esta historia primero porque es un tema que me apasiona y como lo dice Ling Yutang en El arte de leer, uno debe leer sobre lo que le guste. Además de esto al sentir afinidad hacia Boca Juniors se hace lógico que Carlos Tévez sea una figura que guarde en mi memoria y por ende el título que da la idea de que pueda haber otro como él ya es una intriga que un buen aficionado debe resolver.
Es una investigación profunda que mediante la historia de Darío Coronel o Cabañas (él es el otro Tévez) muestra la situación tan complicada que viven millones de jóvenes no solo en Argentina sino en el mundo, muchachos que por más que estén llenos de talento son consumidos por las drogas, la violencia y el dinero fácil.
El autor no hace una narración cronológica de los hechos, pero maneja el tiempo de una manera clara y sencilla de captar. Empieza por los últimos sucesos que acontecieron y en mi caso quedé pasmado por la forma en que Cabañas termina, es algo que uno no se imaginaría. Habla de cómo Carlitos y Darío vivieron su infancia en un barrio pobre y duro como Fuerte Apache (de ahí el apodo de Carlos) al cual detalla muy bien, al igual que todos los escenarios en los que se sitúa la historia. Muestra claramente lo que la mayoría de gente que quiere llegar a ser profesional del fútbol y no lo logra siente, una enorme desesperanza. La crónica de Gallota genera multiplicidad de emociones.
La multiplicidad de testimonios le da al escrito más fuerza y por lo que todos dicen del protagonista le generan al lector la curiosidad de alguna vez haber visto jugar a Cabañas, porque si era mejor que Carlitos, el tipo era un crack.
3. A
Andrés Bossa.
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