jueves, 21 de noviembre de 2013

La cara pobre del carbón

110 metros adentro de la tierra.
Debe ser por las comodidades de la ciudad que somos tan flojos. Dos niños de seis o siete años bajan corriendo por la lomita que me acaba de dejar sin aliento, van felices al polideportivo del pueblo, con un balón que no puede ser más viejo y como siempre en Boyacá un perro va detrás de ellos. Lo asombroso es que apenas llevan cada uno una camiseta, una pantaloneta y lo que serían los zapatos del colegio, el estilo y la moda no importan de todos modos no tienen mas. Yo iba como un esquimal para soportar el viento helado que bajaba de las montañas.
Tópaga está en una de las montañas de la zona conocida como el valle del sol y del acero, a quince minutos de Sogamoso, Boyacá. Es un pueblo que hace honor a la tradición arquitectónica colonial de la mayoría de pueblos boyacenses: una gran y vieja iglesia (esta por ejemplo tiene más de 350 años) al frente está la plaza, que en éste caso cuenta con una fuente y enormes pinos en forma de pájaros alrededor hay varios negocios. En esta época del año (agosto) el sol es abrazador y mezclado con el viento no hay bloqueador ni cachete que resistan a la irritación, por eso jocosamente a los habitantes del altiplano cundiboyacense les dicen que son gente de caché… de cachete colorado.
La tranquilidad del campo es incomparable, todos los sentidos se potencian, quienes sufrimos de rinitis somos perdonados del flagelo de la congestión nasal mientras dura el camino, por que al volver los estragos que deja la brisa se vislumbran. Con razón la gente así sea muy vieja es tan vital y por eso resisten tanto. La vista hacia el valle sería perfecta si el humo que producen las múltiples chimeneas de Acerías Paz del Río y Cementos Boyacá, no pintaran tanto el cielo de naranja y blanco respectivamente.
Después de 45 minutos de camino y dos paradas a tomar agua, llegamos a la entrada de lo que podría asemejarse a la boca del lobo donde a uno le han dicho que no se meta. Un trapecio de madera gruesa y resistente de un metro y 90 centímetros aproximadamente da la sensación de todo menos de bienvenida. El malacate (es un carrito que va por un riel, halado por un cable metálico conectado a un motor) está abajo y el controlador está sentado, casi dormido esperando el aviso para subirlo por el riel con la carga que les da para sobrevivir.
“Es el trabajo menos pesado de acá, pero hay que tener cuidado ya varia gente se ha matado en esas” dice Juan Silva el controlador del malacate.
La minería en Tópaga es igual que en la mayoría de todo el país: la gran mayoría de los mineros son hombres, entre 18 y 65 años, a veces se encuentran menores de edad.
En el informe Pequeña y mediana minería de carbón al interior del país: alternativa de comercialización y financiación a partir de la conformación de alianzas estratégicas. Desarrollado en 2011 por Fedesarrollo y entregado al Ministerio de Minas y Energía se calculó que en Boyacá las explotaciones de carbón son: 48% artesanales, 38% pequeñas y 14% medianas o grandes. En el municipio se dividen en artesanales y pequeñas. Solo hay una sola mina tecnificada de más o menos 130 que hay en total
Teníamos los implementos de seguridad: casco, linterna, guantes y una cuerda alrededor de cada uno en caso de cualquier eventualidad. Dentro de ese hueco los trapecios que sostienen el túnel ya no se ven tan robustos, pues estamos debajo de toneladas de tierra y piedra que tres trozos de madera puestos en forma de meseta y ubicados cada metro y medio no parecen poder sostener. 30 metros al interior dos visitantes no aguantaron la claustrofobia y salieron; no es para nada una actitud cobarde, la mina es un lugar al cual le busqué pero no le encontré comparación.
80 metros más adelante apareció el primer minero picando las paredes del túnel, es una tierra tan rica en éste negro mineral que al picar el carbón no demora en caer. La pica debe pesar más de 8 kilos. Da tristeza (no hay otro sentimiento) ver como un hombre ¡Un compatriota! en harapos hace un trabajo tan pesado en las condiciones en las que lo hace, simplemente por que es lo único que sabe hacer, la única opción que tuvo.
No pudimos bajar mas, la falta de oxígeno podía perjudicar nuestras débiles condiciones físicas.
Vivir a blanco y negro
-Personalmente yo lo hago por los créditos, por las deudas, la necesidad de sustentar uno la familia, como no hay otros recursos, otra cuestión en donde ganar el dinero-
-¿Como la mayoría en el pueblo?-
-Prácticamente todos los mineros, todas las personas van allá a esa parte para ganar el sustento de la vida-.
Desde hace más de 35 años estaba dentro de la tierra picándola, extrayendo su carbón.
En el patio cubierto de su casa Eliecer Macana montó un negocio que traía en mente hacía un tiempo: una panadería. Con un crédito de una entidad financiera compró los equipos necesarios para hacer que su negocio arrancara. Los primeros días fueron difíciles la poca experiencia no lo dejaba fluir con los ingredientes, con la ayuda de dos señores que sabían
muchísimo de panadería, pero que por falta de dinero eran mineros, aprendió a manejar sus instrumentos de manera magistral.
Pero a pesar de las dificultades económicas y familiares por las que pasaba, era feliz.
-¿Cómo va el negocio de la panadería?
-Me ha gustado el trabajo, tengo bastante ánimo de que algún día surgiré. Es bueno, pues no es que se gane mucho pero el trabajo me gusta y se ve la platica, mantiene uno platica pa’ los gastos, gastos leves pero se tiene la plata-.
Pero muy a nuestro pesar tuvo que volver a la mina. No le estaba alcanzando para cubrir las cuotas del crédito y la manutención de su familia solamente con la panadería. Muchas veces hay que hacer lo que no nos gusta por necesidad. Al menos no tuvo que cerrarla del todo, eso sí hubiera sido un golpe a la esperanza de un trabajador incansable y una buena persona.
Llega a las 4:00 pm cansado y tiznado de picar la tierra como los hombres más recios; se baña y como si fuera otro hombre el que saliera de la ducha hace cada uno de sus panes con mucha delicadeza y precisión. Su familia lo ayuda y esto los ha unido bastante: familia que trabaja unida, permanece unida. Acaba a las 10:00 pm de hacer el pan del otro día, limpia, se acuesta y a las 6:00 am del otro día se levanta para caminar hacia el socavón.
-Como es pequeña lo que se hace es poquito, el monto de la harina es una arroba diaria, es lo que se vende en este sector, tocaría buscar un carro o la moto para distribuir por otros lados-.
La mina a la que entró tiene 250 metros de profundidad. Eliecer es picador.
–Es bastante duro, en la que estoy ahora me gusta por que es alta y lo más que me gusta a mi es el oxígeno, por que como está comunicada con la otra mina el aire fluye. A esa profundidad el oxigeno ya es escaso toca imprimirle aire-
-¿Cuáles son sus instrumentos de seguridad? ¿Qué les dan?
-El casco, guantes y guayos o botas. No más.
Trabaja con tres compañeros, en éste momento no tienen ninguna clase de seguridad social, algo inconcebible para un oficio tan peligroso y desgastante (tanto física como mentalmente). Pero más inconcebible es la razón que les da el dueño de la mina para no pagarles la seguridad:
-No hay seguridad por que en éste momento el carbón está muy bajo el precio de la tonelada entonces los dueños de minas no alcanzan a pagar la seguridad-.
-¿Cuánto vale una tonelada de carbón mas o menos?
-En el momento en el centro de acopio está valiendo $65.000 $68.000-.
El sueldo de un minero es promedio $150.000 semanal. Sin embargo es medido de manera arbitraria por el dueño basándose en la experiencia del minero, su desempeño, las horas que trabaje, entre otras.
Eliecer al menos tiene su panadería y su casa y se considera afortunado por eso, pues la precariedad de la vida de campesinos, mineros, jornaleros, etc. en el pueblo raya en niveles de indignidad.
Las condiciones de la minería pequeña en Colombia son tétricas, con todo y que es una de las locomotoras del gobierno Santos, el impulso es solo para las grandes multinacionales: para que la adjudicación de tierras no se las traben “molestos” grupos indígenas o afros; para que al trabajador se le capacite menos, se le pague menos y se le exija mas; para explotar los recursos minerales a un ritmo desmedido, en fin todo lo que les gusta a las grandes compañías que tienen como negocio los recursos naturales de otros países.

No hay comentarios:

Publicar un comentario